Como se manejaban los entusiasmos

por Julián

Con relación al tema levantado por Macanudo en su artículo sobre el orígen de los ohhhs! y los Nooosa, y completando su relato, tengo para contar lo siguiente:

El grupo inicial de San Bento II estaba constituído, en un primer momento, por el grupo de gaúchos y su primer quidam fue el Sr. Antonio P. Laraia, que era quien los había traído a la TFP. 

Después se fueron sumando otros, elegidos a dedo por Joao Clá, y como dice Macanudo, los fue sacando del "Praesto Summ" de los domingos. El Sr. Laraia le sirvió a JC hasta cierto punto, a partir del cual, lo dejó de lado, pues no hacía parte de la Sempreviva y empezaba a cuestionar sus directrices.

Orquestando entusiasmos...
La idea original de San Bento I era ser un éremo de esclavos, donde se viviese en la práctica la “sagrada esclavitud” a pleno y se trabajara en la Contra Revolución en las tendencias y de allí se irradiase al resto de la TFP.

Ahí Joao Clá, con el cuento de querer restaurar San Bento como “el lugar” en el que se viviese de hecho la “sagrada esclavitud” (aunque la mayoría de los eremitas no fuesen esclavos de la Siempreviva) e impulsar la CR en las tendencias, consiguió la aprobación del Dr. Plinio para llevar adelante su proyecto.

El proyecto de JC era “enfervorizar” al grupo. Se constituyeron diferentes grupos. Se les dio nombre (Macabeus, Cristeros, Arautos, Realeza de Nossa Señora, etc.). A cada grupo se le asignó un quidam. Para dar sentido de pertenencia se emulaban los grupos, se les hacían hacer debates, se fomentaba cierta competencia entre ellos.

Basándose en el libro “El Alma de Todo Apostolado” de Don Chautard, que describe cómo conformar grupos de apostolado por círculos concéntricos, JC eligió varios más “fervorosos” de los dos primeros grupos mencionados, y constituye un grupo “secreto” (no era secreto porque el Señor Doctor Plinio sabía de su existencia) que no era otra cosa que una “claque”.

Cada integrante de esta "claque" tenía asignados un cierto número de personas con las cuáles hacer “apostolado” interno e interactuar. Y debían sentarse distribuidos en diferentes lugares del auditorio con el objeto de “despertar” a los “tiroleses” y a los que estaban en el “telesférico”, neutralizando las malas influencias o efluvios y contagiando el “entusiasmo”.

Obviamente que este grupete secreto tenía además la misión de ser “boca bendita”, esparciendo todo tipo de información y difamando a quien fuese necesario (“neutralizando” o “vacinando”, se decía internamente en el grupete de fervorosos). San Bento y Praesto Summ tenían sus porias claques.

Idéntico grupete se formó en el éremo de Jasna Gora. Los integrantes del grupete fueron seleccionados entre Joao Clá y el Dr. Luizinho. El Dr. Eduardo participaba de las reuniones.

Este grupo de Jasna Gora duró poco. Hubo muchas incompatibilidades de criterio con el accionar de Joao Clá. Uno de los objetivos principales de ese grupete fue aislar y hacer la vida imposible a Umberto Braccesi hasta que se fuese de Jasna Gora, cosa que se logró. Fue un trabajo muy sucio y que terminó ensuciando a los que lo integraban. Produjo crisis de credibilidad en varios de los integrantes, creó desconfianza y levantó varios interrogantes sobre los movimientos internos del grupo y el accionar de la “gracia”. Joao Clá se lavó las manos, como lo hacía habitualmente.

Resumiendo: Era todo orquestado! Y quien tenía la batuta era JC. Puede ser que en San Bento II, Pedro Julián haya contribuído con la moda de decir “Ohhhh”, pero esto iba mucho más allá de Pedro Julián y sus "Ohhhh”, incluso hasta podríamos pensar que Pedro Julián sirvió de “inspiración”.

Sobre Atila, sé que Joao Clá consiguió autorización para que los eremitas fuesen a las Reinoón de Recortes, a la que no asistían. La claque comenzó a actuar en ellas. Como Átila sabía que era algo orquestado y artificial, pidió que fuesen suspendidos los gritos. Al pedido de Atila se sumaron el Dr. Paulo Eugenio Niemayer y algunos provectos. El Doctor Plinio pidió en público que no se gritara más. Que él quería atender al pedido de varios de los más viejos en este sentido. Que esas exclamaciones eran muchas veces muy útiles para “acordar” y sacar a alguien del telesférico y hacerlo volver mentalmente para la reunión (Sic). Que él “gostava de ver o entusiasmo dos mais jovens, mas que como ele era pai de todos, entao pedía para, de momento, suspender as exclamaçoes” (Sic) … Y así, con la misma facilidad con que habían aparecido los gritos, desaparecieron.

Antes de la Reunión de Recortes, Joao Cla ya sabía q el DP haría ese pedido. Avisó a la tropa, y la tropa se acalló. En el mismo instante en que el DP hacía el pedido, en el auditorio corrían de boca en oreja los nombres de los responsables: Atila , Paulo Eugenio, etc.

La opinión pública interna se dividió a favor y en contra de los gritos. Pero después, las “bocas benditas” se encargaron de difundir que era de buen espíritu aceptar el griterío. Y aunque a muchos no les gustase y les pareciera al mejor estilo pentecostal, quedaron neutralizados y “engoliram” aquello.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Tu eres sacerdote por la eternidad: según el orden de Plinio

Eu já nao vivo, é o senhor doutor Plínio que vive em mim.

El minuto heroico