Juzguen al Dr. Plinio por sus obras!
por Contrapunto
Antes de más nada, ningún hombre es Infinito, Absoluto, e inclusive el Señor Doctor Plinio tiene sus límites, sus fronteras, un alcance determinado en su radio de acción, y más allá de su alcance es falible, o mucho más falible… (electrónica)…
Ya fue dicho que, la Inerrancia del SDP se basa en trazos de la Doctrina Tradicional de la Iglesia, y mismo así doy la posibilidad de él haber tenido un equivoco en cosas menores de esta vasta doctrina, (comprensible) en esta o aquella apreciación del detalle de esta o aquella aplicación, dado a su inmenso fervor, devoción y entusiasmo que lo tenga llevado por amor a Dios a interpretar algo estaba muy bien, mismo otros así no pensaran. Pero resta la duda, (realmente estaba equivocado, o es una mala aplicación a los hechos por sus enemigos?).
![]() |
| Inerrante en la doctrina! |
La Intención Moral es la que (Justifica o Condena) nuestros actos, así únicamente quien (conozca) la intención Moral del Señor Doctor Plinio podría construir un juicio serio de su obrar. Entre tanto la Intención Moral no es conocible en si misma, como podemos conocer la mecánica de un reloj viendo pieza por pieza, la cual entendemos como una mueve otra, otra, otra, y así sucesivamente hasta conseguir descifrar “El Causa Causarum” del medición del Tiempo.
La Intención Moral es por naturaleza oculta, y reside en el íntimo de los corazones, y únicamente conocida en su intimo por El Creador…
Por esto, el Divino Maestro nos da una Pista para juzgar el interior de los hombres… miren su actuar, sus obras, (aquí en el caso, podríamos analizar el nivel de conversa sátira y baja de algunos foristas), pues la boca abunda de lo que hay en el corazón.
Nuestro Señor no responde las preguntas de Anas mas bien lo invita a proceder según la misma justicia cunado dice: “He hablado abiertamente ante todo el mundo; he enseñado siempre en la sinagoga y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he hablado nada a ocultas. ¿Por qué me preguntas? Pregunta a los que me han oído lo que les he hablado; ellos saben lo que he dicho” (Juan. 18.1. 21ª 22).
Todo Cristiano es otro Cristo.
Cuanto más el Cristiano se asemeje a Cristo así será… Una de las grandes Glorias del SDP es el nivel de sus detractores, chistosos, chacoteros, irónicos, burlones, falsos, que no van más halla de un analices superficial de su obra y de sus dichos, cuando no excomulgados oficialmente.
Basta ver el nivel de los objetantes bajos del SDP para comprender con contraste la grandeza de Tal Señor…
Arnaldo Vidigal, Don Mayer, Motucas (Fedelli), Pedrialis, y que se yo que otras psedo-personalidades han dicho esto o aquello… Uff… eso para mi es prueba de Santidad tener tal ifra nivel de objetantes!!!
Entre tanto la Memoria del SDP luce por si sola, no se puede tapar el sol con chistes… “En Defensa de la acción Católica”, “El derecho de la Iglesia en el Estado Comunista”, “Soy Católico, puedo ser contra la Reforma Agraria?”, “Replica de la Autenticidad”, Revolución y Contra-Revolución, los "Ambientes Costumbres Civilizaciones" y tantos Santos del Día que son para oírlos con Devoción.
Sumatoria final: Si omitimos las obras del SDP, no podemos suponer que intención moral tenía en sus actos.
El único que conoce las intenciones morales del corazón de forma directa es Dios, y así es el único que puede decir… “Yo soy el que sondea los riñones y los corazones, y yo os daré a cada uno según vuestras obras”…
Dios juzga la intención Moral la obra es consecuencia.
Ya he dicho que la “inerrancia” del SDP se debe buscar en temas Doctrinarios, en sus Practicas y Consejos Morales, y no si comía mucho, o si escogió el chofer egoísta o Santo.

La frase "por los frutos los conoceréis" (o "por la obras..." como dice Contrapunto) se refiere principalmente a los frutos interiores o a la obra interior de cada uno, o sea las virtudes que practica. Los frutos y obras externos son menos reveladores porque no es indispensable ser virtuoso para obtenerlos.
ResponderBorrarEl famoso fatinho del teólogo "caneca amassada" es un ejemplo: Su obra externa era un magnífico tratado sobre el Pulchrum, motivo por el cual el Dr Plinio lo fue a visitar; pero su alma, o sea su obra interna, estaba muy distante del Pulchrum.
Si Ud quiere ser coherente con su tesis sobre conocer al Dr Plinio por sus obras, sepa conocerlo tanto por su obra externa, como es el caso del "Em Defesa" como por los defectos interiores que es inútil negar.
Y avanzando un poco más en el sentido de la frase "por los frutos los conoceréis", también hay que distinguir entre los frutos externos limitados al autor (como un libro), y los frutos más externos, es decir los resultados ante terceros.
Ahí el conocimiento del autor de esos frutos es menor todavía, porque para tener éxito la virtud es menos necesaria todavía. Y si no, mire los magníficos frutos de éxito de personajes como Marcial Maciel.
Resumiendo:
Por los frutos (internos) los conoceréis (mucho)
Por los frutos (externos) los conoceréis (menos)
Por los frutos (de éxito) los conoceréis (muy poco) (el éxito de ese libro).