El peculiar sacerdocio de los Heraldos del Evangelio

por Francisco

Joao Clá Dias no suele actuar por ideas o principios, sino mas bien por motivos prácticos, por inspiraciones, por impulsos sentimentales. Su sacerdocio no parece ser vocacional, sino de conveniencia, accidental: debido la situación precaria en la que se encuentra después de haberse separado de la TFP, sin medios económicos para levantar una nueva institución, para mantener a los cientos de seguidores que se fueron con él; la disyuntiva entre continuar con el discurso de PCO y por ende acarrear la antipatía inherente a tal discurso, o a pactar con la jerarquía eclesiástica y abandonar a PCO (al menos en sus exterioridades) a cambio de un futuro mejor.

Monsenhor posando.
Esto podría indicar que el sacerdocio en los HE tampoco sea vocacional, sino por conveniencia para la institución. Es libre, si, pero es más una iniciativa de la entidad que un llamado de Dios. Personas que por mas de 3 o 4 décadas reniegan del clero, del Papa, de la Iglesia apóstata post-conciliar, de la misa nueva, etc., de repente borran su largo pasado y en cuestión de pocos meses son ordenados y absorbidos por la Iglesia.

Joao Clá Dias no llegará a integrarse en el sacerdocio tal como se entiende ordinariamente en la Iglesia, esa no ha sido nunca su intención. Y al tener otros proyectos personales (la dirección de la cohorte profética rumbo a la aniquilación de la humanidad revolucionaria y la fundación del Reino de María), buscará un lugar para su peculiar sacerdocio y el de sus adeptos: dentro de su propia institución. Un sacerdocio intra muros. Un sacerdocio que no dependa realmente de la Iglesia, mas bien que esté al margen de esta. 

Sus sacerdotes no ejercerán su vocación como un servicio a la diócesis, vinculado por la obediencia a un obispo, sino en paralelo, organizándose por su cuenta en la Iglesia. Para llevar a cabo su singular pastoral con independencia de la comunión eclesial, Joao Clá buscó la manera de ordenar a sus propios seguidores, los que ya estaban formados en su ideología.

¿Y hay realmente una ruptura de fondo con Plinio Correa de Oliveira en todo eso? No de fondo, sólo de forma afirma JC, por lo menos en el planteamiento inicial. Joao Clá afirma a sus discípulos que su acercamiento a la Iglesia no es otra cosa sino una maniobra de sobrevivencia. Lo que hay es una gran farsa/estrategia elaborada por JC y aceptada por los antiguos esclavos de Plinio con fervor, pero con el fervor del que no tiene otra opción en su vida, casi que con desespero; o me adhiero a esto o me tengo que ir. Es preferible mentirse a sí mismo con fervor que permanecer fuera de las nuevas vías profetizadas ahora por el ahora sucesor y discípulo perfecto. Pero, ¿es este fervor blindado, una vez que la jugada inicial se prolonga indefinidamente? Aparentemente no, se agrieta por varias partes, comienzan a aparecer decepciones, las contradicciones se van haciendo evidentes, el encantamiento inicial poco a poco va perdiendo fuerza e inevitablemente empiezan a levantarse las dudas.

El Vaticano, que ya tenía todo esto muy claro, comienza a dar sus pasos para integrar a los nuevos sacerdotes a la vida eclesial. En ese sentido el nombramiento en Sucumbíos es una iniciativa importante para empezar a sacar a los sacerdotes HE de sus refugios y lanzarlos al trabajo pastoral, a la vida eclesial, a la integración diocesana. El Vaticano sabe muy bien lo que hace, sabe muy bien lo que escribe: un elogio del Papa en un libro obliga a aceptar resignados una vicaría en la selva. 

Joao Clá está contrariado. Él previó esto. Sabía que esto sucedería. Lo que no sabía es que tardaría tan poco; él esperaba unos años mas de margen de maniobra (pero es que esa Bagarre no termina de venir nunca!!), y en cualquier caso esperaba un nombramiento de prestigio y de menos complicación. Su ACV vino a entorpecer sus estrategias, postrado en su silla de ruedas, sin poder hablar ni escribir normalmente, ve como su poder de persuasión y de negociación se va esfumando irremediablemente y, poco a poco, su obra parece que se le escapa de las manos.

Vienen mas Sucumbíos por ahí.

Comentarios

  1. Me parece muy lúcido tu análisis del peculiar sacerdocio de JCD y los Heraldos. Por mi parte veo muchas sejanzas entre esto y el sacerdocio "libre" de muchos numerarios del Opus que nunca entraron al Opus para ser curas y así terminan, para servir a la institución. Que semejanzas y diferencias ves entre las dos instituciones en este respecto?

    A mi me parece que el Opus es mucho menos "marginal" que los Heraldos, al menos en sus creencias internas. Pero la mecánica de manejo de vocaciones, la influencia del Fundador en ambas instituciones, el deseo de buscar un nicho "paralelo" dentro de la Iglesia... muchas semejanzas.

    Tengo entendido que desde la muerte de JPII, hay vientos de cambio en el Vaticano en lo que hace el "status preferencial" del Opus dentro de la Iglesia, cambios que no son del gusto de la institución.

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