¿Que son las sectas?

¿Qué son las "sectas"? ¿Qué se entiende por "cultos"?

Es importante reconocer que existen dificultades en los conceptos, las definiciones y la terminología. Los términos secta y culto son algo despectivos y parecen implicar más bien un juicio de valor negativo. Uno preferiría utilizar términos más neutros como nuevos movimientos religiosos, nuevos grupos religiosos. La cuestión de la definición de esos movimientos o grupos como distintos de iglesias o movimientos legítimos dentro de una iglesia es materia discutida.

"Inculcan sentimientos de culpabilidad y temor..."
Ayudará hacer una distinción entre las sectas que tienen su origen en la religión cristiana y las que provienen de otra fuente religiosa o humanitaria. El asunto se vuelve bastante delicado cuando estos grupos tienen un origen cristiano. Sin embargo, es importante hacer esta distinción. De hecho, ciertas mentalidades o actitudes sectarias, por ejemplo, actitudes de intolerancia o de proselitismo agresivo, no constituyen necesariamente una secta ni alcanzan para caracterizarla. Estas actitudes también se encuentran en grupos cristianos dentro de las iglesias y comunidades eclesiales. Sin embargo, estos grupos pueden cambiar positivamente mediante una profundización de su formación cristiana y a través del contacto con otros cristianos. De esta manera pueden crecer en una mentalidad y una actitud cada vez más eclesiales.

El criterio para distinguir entre las sectas de origen cristiano, por una parte, y las Iglesias y comunidades eclesiales, por otra, podría encontrarse en las fuentes de la enseñanza de estos grupos. Por ejemplo, las sectas podrían ser aquellos grupos que, además de la Biblia, tienen otros libros "revelados" o "mensajes proféticos"; o grupos que excluyen de la Biblia ciertos libros protocanónicos, o que cambian radicalmente su contenido. Una de las respuestas a la primera pregunta del Cuestionario expresa:

Por razones prácticas, un culto o una secta se define a veces como "cualquier grupo religioso con una concepción del mundo propia y específica, derivada pero no idéntica a las enseñanzas de una religión importante del mundo". Aunque nos referimos aquí a determinados grupos que plantean generalmente una amenaza a la libertad de la gente y de la sociedad en general, los cultos y sectas también han sido caracterizados por un determinado número de características distintivas, que generalmente consisten en que:
  • son estructuralmente autoritarios,
  • practican formas de lavado de cerebro y de control mental,
  • cultivan la presión del grupo e inculcan sentimientos de culpabilidad y de temor.

Un trabajo de base sobre estos rasgos característicos ha sido publicado por el norteamericano Dave Breese: "Know the Marks of Cults" (Victor Books, Wheaton, IL, 1985).

Sean cuales fueren las dificultades para distinguir entre sectas de origen cristiano e iglesias, comunidades eclesiales o movimientos cristianos, las respuestas al Cuestionario a veces revelan una seria carencia en el conocimiento y la comprensión de otras Iglesias y comunidades eclesiales cristianas. Algunas respuestas incluyen dentro de las "sectas" a Iglesias y comunidades eclesiales que no están en plena comunión con la Iglesia Católica Romana. Incluso los adherentes a las religiones importantes del mundo (hinduismo, budismo, etc.) pueden encontrarse mal clasificados como integrantes de una secta.

Sin embargo, y aparte de las dificultades mencionadas, casi todas las iglesias locales advierten el brote y la rápida proliferación de todo tipo de "nuevos" movimientos, grupos y prácticas religiosos o pseudo-religiosos. Casi todas las respuestas consideran este fenómeno como un problema serio, y para algunos una cuestión alarmante. Sólo en muy pocos países parece no existir problema alguno (por ejemplo, en los países mayoritariamente islámicos).

En algunos casos el fenómeno aparece dentro de las mismas principales Iglesias (en forma de actitudes sectarias). En otros casos ocurre fuera de éstas (como iglesias libres o independientes, movimientos mesiánicos o proféticos); o contra las Iglesias. Sin embargo, no todos son religiosos en su verdadero contenido o su propósito último.

El fenómeno se desarrolla rápidamente y a menudo con mucho éxito, y plantea problemas pastorales. El más inmediato es el de saber cómo ocuparse de un miembro de una familia católica que ha estado implicado en una secta. El párroco, el agente pastoral, o el consejero, generalmente se ponen en contacto primero con los parientes o amigos de dicha persona, ya que muchas veces la persona implicada sólo puede ser contactada indirectamente. En aquellos casos en que es posible contactar directamente a la persona, se necesita tener experiencia y habilidad psicológica para poder guiarla, o para aconsejar a un ex miembro sobre cómo reintegrarse en la sociedad y en la Iglesia.

Extraído de:
Informe Vaticano: Sectas o nuevos movimientos religiosos: un desafío pastoral. Autor: Secretariado para la Unidad de los Cristianos. Publicado en 1985.

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