Hay que ser cuidadoso con las certezas!

por Psicopompus

Algunos comentarios sobre el artículo de Damián sobre "Las certezas y las líneas torcidas".

En primer lugar, Dios escribe derecho con líneas torcidas... que no escribe El. Es un poco complejo eso de la causa instrumental cuando trabajás (como le gusta hacer a Dios) con entes libres. "La conducta de Judas" no fue escrita por Dios, es una línea que escribe Judas y que eventualmente Dios la ordena con su Providencia. Pero de ahí no se sigue ni que Judas sea bueno ni que la línea (la conducta, la Institución, los efectos sobre las personas) sean buenos. Al contrario, son todos malos. El instrumento fallido sólo puede generar conductas radicalmente heridas y viciadas, aunque por accidente sean buenas. Una institución con un principio idolátrico está raigalmente viciada. Como decía el malogrado sacerdote del Opus Dei Ruiz Retegui, se transforma en una "estructura de pecado" (categoría progre si las hay, pero que aquí funciona)

Judas... camino torcidísimo!
¿Entonces de dónde viene lo bueno? De Dios, en un by-pass cósmico que nada tiene que ver con el Fundador y la Institución. Como bien decís, Dios actúa no a través, sino con ocasión y a pesar de las estructuras. "Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia".

La comparación con la Iglesia no vale. La Iglesia es una realidad misteriosa, es la única que puede reclamar un origen y un principio divino. Siempre Dios actúa en la Iglesia, a pesar de los hombres, pero nunca a pesar de la Iglesia. La parte humana, ya sabemos: parábola del trigo y la cizaña. Pero el Sembrador no es ningún "Instrumento Fallido".

Segundo: Lo de las certezas. Es -- valga la redundancia --, cierto, no se puede vivir sin certezas. Pero como dice Aristóteles, es propio del hombre sabio no exigir más certeza de la que la naturaleza de la cosa puede ofrecer.

Un "orden de certezas" subvertido es tan malo como no tener certeza. ¿Por qué? Porque la certeza es accesoria de algo mucho más importante, la verdad. La certeza es la claridad de la verdad. Si yo quiero más claridad sobre algo que la verdad misma, me degeneré. Me convierto en un gourmet de certezas, un viciado que quiere vivir su vida rodeado de seguridad. Qué mas aficionado a las certezas que el idólatra, que tiene la certeza atada y en el patio de la casa. Sólo que es una certeza sin verdad.

Algo así le habrá pasado a muchos contemporáneos de Cristo. Creìan en El, pero sobre todo creían que volvía pronto, en el curso de sus vidas. San Juan le tuvo que agregar un suplemento al Evangelio para terminar de desengañarlos. Y alguno, por esta certeza falsa, por esta certeza vuelto loca, habrá perdido la fe, seguramente. "Iba a volver, no iba a pasar esta generación, Pablo dice que vuelve..."

Y sucede que Dios no es muy amigo de las certezas. La fe es algo raro. Sí, tiene la nota de certeza certerissima, pero... exige abandonar toda otra certeza. Al Padre de la Fe, Yaveh le exige que salga de su casa, que abandone su Ur de Caldea, y que vaya a quién sabe donde...

Otro día le exige que sacrifique su hijo, y sin decirle nada a último momento lo zafa.

Parece que la búsqueda de certeza, más allá de las que Dios nos quiere dar, es bastante enemiga de la fe. De nuevo, se llama idolatría, búsqueda de la seguridad, querer estar asentado en roca sólida. Cuidado con esta necesidad tan "católica" de "segundas revelaciones", de revelaciones privadas, de constataciones empíricas de la fe porque no me alcanza con el depósito.

Tercero: Y al hilo de lo dicho, ¿es realmente lo mismo que yo tome las adherencias por la cosa en sí? Es decir, si yo creo que los musgos participan de la naturaleza de la roca, son la roca, y me agarro de ellos cuando me estoy ahogando o cayendo por el precipicio, me voy a ahogar o caer con la certeza fallida en la mano...

¿De verdad no importa que algo esté tan desfigurado que sea una parodia de la verdad? ¿Lo único que importa son los efectos, como dirían los yanquis "if it works, it's OK"? ¿Dios se manifiesta a través de la mentira?

En fin, se hizo muy largo. Iba a hablar del caso de Medjugorje. Muchos, con la teoría de que "funciona" (conversiones, peregrinaciones, etc) dicen que no les importa si la Virgen en concreto se aparece o no. "It works". Como dijo Eisenhower, en una sentencia de una idiotez marmórea, "es esencial al norteamericano creer en algo, no importa en qué".

Las certezas locas, por parafrasear a Chesterton, no son ornamentos. Son idolitos que suplantan la única verdad de Dios. Estorban a la fe, gastan la energía que hay que dedicar al Credo en una serie de deducciones humanas, demasiado humanas. Y lo peor, cuando se te cae una de esas certezas, dejás toda la fe expuesta. El bebé y el agua de la bañadera, juntos. Con las certezas hay que ser muy cuidadoso, selectivo y jerárquico.

A mí, la verdad, ya bastante trabajo me da el Credo.

Toto corde

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