Profetizando
por Fasur
Viendo que hay tanto profeta por estos lados, me acabo de dar cuenta que yo también soy profeta... Mmmm bueno, quizá el título me quede un poco grande, así que conformo con ser pitoniso. He aquí mis vaticinios sobre lo que queda del grupo:
TFP:
Después de la muerte del Señor Doctor Plinio, a diferencia de los Heraldos, los Provectos se quedaron sin profeta, pero con una serie de especuladores filosóficos que no se ponen de acuerdo entre si. Esto encasilló a la TFP en una dinámica de supervivencia filosófica, donde son incapaces de adivinar los movimientos de la Revolución. Con el SDP en vida, la TFP luchaba a cañonazos contra la Revolución; hoy en día se sacaron el leon y todo lo que hacen es pinchar a la Revolución con la aguja.
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| Celebrando los viejos tiempos. |
Ya no hay grandes campañas, ni jaque mate a la Revolución. La TFP se dedica a picotear mandando spam a los periódicos cada vez que sacan alguna blasfemia sarcástica o mandar spam a universidades católicas que hacen cosas antri-prolife y poca cosa más.
O sea, la TFP entró en esa dinámica de "existimos... que buenos somos... por favor denos dinero!" y así van a seguir por muchos años, explotando lo que queda de moralidad en la sociedad. No habrá grandes campañas, no habrá avances filosóficos y lo pocos avances que allá serán su piedra de disputa interna.
Los nietos del SDP se sentirán como nietos, no como hijos y el SDP para ellos pasará a ser un personaje santo y excepcional pero no alguien por quien van a dar la vida. La TFP será como un grupo de nostálgicos veteranos de la segunda guerra mundial, que se juntarán para contar sus batallitas y planear algún fund-rising esporádico para mantener vivo el espíritu humeante de lo que fue la TFP.
Los Heraldos fueron más listos. Antes de que el SDP muriera ya tenian su profeta listo. Supieron mover mejor sus acciones durante el "bear market" espiritual y se dieron cuenta que sin Bagarre, ni Grand Retour, ni Reino de María para mañana ni para pasado tenían que cambiar radicalmente para poder sobrevivir.
Este cambio radical jugará en contra de ellos. Convencieron a la Iglesia que iban a ser buenos chicos, que no hablarían de política ni de apocalipsis en público. Pero la Iglesia tiene miedo, miedo a los cabezas calientes que quedaron dentro de los Heraldos y que en cualquier momento pueden saltar.
A los Heraldos les pesa mucho su pasado del cual no pueden deshacerse. Sueñan ser como el Opus, pero su lastre los ata al suelo. Además, cuando las "acciones" del Opus subieron, el mercado espiritual era otro. Los Heraldos necesitarían aliarse con una dictadura de extrema derecha naciente, igual que el Opus durante el franquismo, para poder hacerle sombra al Opus de aquí a 30 años, pero esa dictadura no aparece. Y tiene que ser en un país influyente. Aliarse con una dictadura de un Banana Republic cualquiera sería incluso contraproducente.
Por lo tanto los Heraldos seguirán creciendo pero irán decelerando progresivamente su crecimiento hasta quedarse estancados. Este estancamiento se producirá por la apostasía progresiva de sacerdotes. Estos mismos sacerdotes que dieron un "jeitinho" para ordenarse de la noche a la mañana, darán otro "jeitinho" para renunciar a sus votos. Su argumento será que se ordenaron por presión social (patio) y la Iglesia lo entenderá y aceptará su renuncia. Incluso la Iglesia les dirá que ya lo sabía porque nadie recibe la vocación sacerdotal de la noche a la mañana pero ella es madre.
Bueno, parece que mi bolita mágica se aburrió de contarme cosas. Les prometo mantenerles al tanto de futuras revelaciones.

Es asi mismo!
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