Metiendo el oro en las valijas
Introducción: El ahora monseñor Joao Clá Dias cuenta como viaja a Texas para recibir una donación de una simpatizante de la TFP norteamericana (ya fallecida). Esta donación se realiza en monedas de oro. Según el relato de Joao Clá, habrían sido 80kg de oro. No sabemos en que mes se realizó la venta del oro al banco suizo, pero durante ese tiempo, la onza de oro cotizó entre U$500 y U$800 aproximadamente, valuando la donación entre U$1.4M y U$2.2M dependiendo de la cotización del metal.
Este dinero fue usado para financiar una campaña publicitaria en los principales diarios del mundo, pagando seis páginas enteras con un trabajo de Plinio Correa de Oliveira en contra del "socialismo auto-gestionario" del entonces presidente francés Francois Mitterrand.
Vale la pena mencionar que el dinero depositado en una cuenta en suiza estaba bajo el control de Joao Cla y no fue entregado a los administradores de las finanzas de la TFP de ningún país, sea en Brasil o Estados Unidos. Al día de hoy se desconoce el destino final de todos los fondos.
Es interesante notar también que en aquel entonces, Joao Cla Dias y Luiz Antonio Fragelli (el brasileño a cargo de la TFP norteamericana) eran aliados y colaboradores. De hecho el segundo imitaba a Joao Cla en manerismos y forma de manejar a las personas dentro de la TFP, en un esfuerzo para congraciarse con el ascendiente poder e influencia de Joao Clá. Fue sólo muchos años más tarde, después de la muerte de Plinio, que Fragelli decide que no tiene porqué compartir poder con Joao Clá, y se pelea con éste y aleja a la TFP norteamericana del área de influencia del fundador de los Heraldos del Evangelio.
* * *
Admiro la enorme generosidad de la donante, que vio en la TFP un movimiento católico y anti-comunista que merecía su apoyo económico. En la TFP siempre se comentó que esta fue la mayor donación de única vez recibida por la entidad en toda su historia.
Se puede conversar sobre la oportunidad y envergadura de la campaña de la TFP contra el socialismo auto-gestionario de Mitterrand, pero no cabe duda que este accionar ideológico era central a la misión de la TFP, por lo que haber usado los fondos obtenidos en esa campaña es ciertamente aceptable.
Menos aceptable es la evasión de impuestos en Suiza al no declarar el oro (me guio únicamente por la narrativa del propio Clá ya que no soy especialista en la ley impositiva suiza), y la opacidad en el control y manejo de este y otros los fondos controlados por Joao Clá.
Si dicen que "el poder corrompe", ciertamente este poder económico en manos de Joao Clá fue un hito en su crecimiento interno y control dentro de la TFP.
Transcribo abajo entonces las palabras de Joao Clá con esta historia.
* * *
Reunión para Veteranos, 6 de Junio 1996
No começo de oitenta [Dr. Plinio] teve um sonho de quem estava num restaurante com um bar próximo, desses restaurantes que ele até comparava com o Casserole. Ele estava sentado numa mesa e perto assim tinha um bar com muitas garrafas. Ele descrevia as garrafas, descrevia o balcão, descrevia tudo. Tudo está gravado, está anotado.
Ele estava sentado aí e de repente a Sra. Da. Lucilia [la madre de Plinio] lhe apareceu com um sorriso enorme, mas com uma benquerença enorme.
Logo depois da Sra. Da. Lucilia, ele vê que pela mão ela vinha trazendo Da. Virgínia [la donante]. A Da. Virgínia estava viva e Da. Virgínia vinha com duas pedras grandes, enormes, preciosas, nas mãos para entregar a ele.
Assim que ela ia entregar as pedras, ela ficava envelhecida, envelhecida, envelhecida, murchava, murchava, murchava, se desfazia e deixava as duas pedras.
Ora, acontece que ela, de fato, deixou nas mãos dele a mensagem, uma super-pedra, porque foi através dela... Eu me lembro ainda até hoje ela me dando as chaves dos cofres para tirar todas as moedas de ouro que tinha dentro, e nós levamos nada mais nada menos da casa dela do que oitenta quilos de ouro.
Bonito fato, não é? [Risos]
Eu me lembro o Sr. Fragelli, a gente enfiando o ouro nas malas. Aventura do ouro, passando no aeroporto lá do Texas as malas com ouro que nós íamos levando nas mãos, não podia enfiar dentro do bagageiro. Então passando, porque tem que passar os metais. Eram umas mexicanas que estavam controlando o raio-X, então o Sr. Fragelli dando a volta, falando com as mexicanas em espanhol:
-- Olhe, cuidado, não diga nada que são moedas de ouro porque senão nós podemos ser assaltados.
-- Ah, pero cuantas, pero cuantas?
Lembro-me descendo no aeroporto X ali e a esposa do Sr. Fragelli esperando com um carro, porque os membros do Grupo não podiam saber dessa história toda, ninguém sabia de nada, enfiando no porta-mala do carro, depois indo para a sede, depois estudando como é que estava a queda do ouro, porque o ouro começou a cair. Lembro-me telefonando para a Suíça numa noite, porque eram seis horas de diferença. Às 3h da manhã nós telefonamos para um banco na Suíça, que era 9h da manhã e estava abrindo. Como o banco estava abrindo, ele estava com o preço ainda do dia anterior.
O ouro nos Estados Unidos já tinha tomado um tombo colossal. Então a idéia foi essa:
-- Vamos ligar para a Suíça, porque assim que o banco abre a gente fecha o negócio com o preço do dia anterior. Aí nós lucramos --mas lucrávamos assim centenas de milhares de dólares. Telefonamos para o banco da Suíça, demos o nome, dissemos que tínhamos tanto para vender, etc. Nós queríamos saber a que preço ele faria, que nós viajaríamos para lá com o ouro. Ele fechou o preço do dia anterior e eu disse:
-- Bem, amanhã às 9h da manhã nós estamos aí.
Pegamos o avião às 6h da tarde e fomos para a Suíça com todo o ouro, com oitenta quilos de ouro.
Milagre, porque nós nem sabíamos que tinha alfândega para ouro, nem tínhamos idéia. Cada um tinha três malas, para dividir quarenta quilos de ouro nós levamos três malas cada um, cheia de toalhas. Roupa para nós foi quase nada: [estava] cheia de tolhas e um pouco de jornal para sustentar o ouro.
Passamos na alfândega com as três malas, não fomos parados e nem nos demos conta. Quando nós chegamos no banco eles disseram:
-- Mas os senhores não foram apanhados para os impostos?!
-- Não, ninguém falou nada.
Eu sei que o imposto ia nos liquidar com todo o lucro.
Chegamos lá, pusemos as moedas todas numa mesa enorme que tinha ali, eles contaram, e nos deram um cheque que equivalia ao preço do ouro no dia retrasado ainda.

Sacaron 80 kg de oro a escondidas del los EUA? Realmente impresiona que lo hayan conseguido yendo en avión. Hasta donde sé, eso, en los Estados Unidos, es delito federal y se paga con cárcel.
ResponderBorrarFaltó mencionar la jugosa comisión con la que JC, según se comenta en sus círculos cercanos, se quedó para sus gastos administrativos (sic!)...
ResponderBorrarEs la versión corta de Joao Cla. Evidentemente falta la parte en la que él y Fragelli se quedan con una parte del oro (para la Bagarre). El tercer participante en esa transacción -que JC se cuida de no mencionar- no estuvo de acuerdo con separar una parte de oro para si por razones morales. Luego le comentó del hecho a Plinio y este visiblemente consternado le prohibió (en nombre del voto de obediencia) mencionar eso con nadie, que él (Plinio) tomaría medidas. Un tiempo después, como no hizo nada, reclamó y Plinio le dijo que prefería muy a su pesar "mirar para el otro lado" antes que tener un problema con "o Joao". El santo profeta del Reino de María tapando el latrocinio de su discípulo perfecto. Menudo grupo de charlatanes.
ResponderBorrarEstoy seguro que la plata se quedó - parte al menos - por el camino a pagar las propinas necesarias.
ResponderBorrarNo se puede fundar el Reino de Maria sin plata en el bolsillo. La Contrarevolución es un gran negocio.
Efectivamente, una historia mal contada, contada a medias, de medias verdades, medias mentiras a PROPÓSITO. Donde vemos como está narrada para impresionar a los pobres ilusos, ingenuos, ignorantes, adláteres, abraza-farolas etcétera (tranquilos, todos los fuímos alguna vez allí dentro). Donde el "protagonista" queda como un tío listo, pillín de patio de instituto, sagaz con abuelitas y niñas, con "protección santificadora" de la Virgen, etcétera. O sea -se: João Clá Scognamiglio Días, el mismo que viste y calza.
ResponderBorrarEstuve en Madrid hace 2 años, deparando PERSONALMENTE con la "3ª persona omitida" a la que hace alusión el comentario de Anonymous con fecha 26 y hora GMT 4:09. y es EXACTAMENTE ASÍ como lo comenta. Idénticas palabras de voz me dijo.
Le comenté al autor de este Blog como sería interesante hacer un "estudio" deflactado de valores sobre los 80 kgs. de oro en costo onza [troy] mercados Londres-Shanghay. Si bien está ya de por sí acertado a grosso modo lo que dice el post (casi por la mitad al valor actual) sobre valoración (x3, casi x4) concuerdo (ahora está en 1250 US$ onza troy) -- De otra parte, realizar un estudio triangulado que visaría saber en cuántos diarios periódicos se publicó, a qué precios (elevados imagino) por donde iban encartados en páginas centrales siendo diarios de "pegada" y prestigio. En la diferencia sabremos cuánto se llevaron/llevó. Y por supuestísimo que creo a la persona con la que estuve en Madrid, contándome más detalles de CÓMO FUE, con pelos y señales, sin ningún género de duda que se cometió esas tropelía. [¡ojo!, porque las que están narradas de por sí en el texto no son pocas ya; con la policía aduanera o la seguridad privada esa de mejicanas, chicanos o lo que fueran] ¿cómo embarcó a sabiendas de que llevaban oro, sino es con una coima o "mordida"?, ¿fue un vuelo doméstico? ¿en la run de enlace al exterior * internacional??, todos los controles evadidos (sic.). Lo de la llegada a Suiza es creíble, porque son conocidos casos donde a los propios suizos les interesa ese tipo de operaciones e "ingeniería financiera" (no por lo "listillo" que se arroga el susodicho, digamos)
Saludos cordiales