"Domine, ut videam"
por Alfonso
El otro día hablaba con un amigo sobre una cierta dinámica que se da en muchos grupos sectarios, donde el afán por ser el más "entusiasmado" o "radicalizado", genera una verdadera "carrera armamentística" de creencias o teorías cada vez más osadas. Es común que el fundador se mantenga al margen de estas teorías, en una actitud de benévola ignorancia de lo que pasa a su alrededor, y ciertamente, cara al exterior, tiene lo que los americanos llaman "plausible deniability", es decir, puede negar su participación de forma creible, y sin mentir.
Como cuenta Psicopompus en este artículo, Hitler fue uno de muchos ejemplos de un líder que deja a sus acólitos superarse unos a otros en su afán de hacer la voluntad (muchas veces adivinada o implícita) del líder.
Naturalmente, cuando más osada la teoría o hipótesis, más lejano está el lider de darle su aprobación. Siempre y cuando estas teorías o creencias le sirvan para consolidar su posición en la punta de la pirámide sectaria. Porque la benévola ignorancia sobre las elucubraciones de sus subordinados, desaparece rápidamente si estas se dirigen a terrenos peligrosos para la supervivencia del líder o la secta.
Este afán de cocinar hipótesis descabelladas en pos de explicar o justificar la estructura mental sectaria, crea así esta dinámica donde (como dice Chesterton en relación al loco) la mente del sectario "es más ágil y rápida, al no hallarse trabada por todas las cosas que lleva aparejadas el buen discernimiento. No lo detiene el sentido del humor o de la caridad o las ya enmudecidas certezas de la experiencia." Desprovista también del freno de la crítica del líder, estas teorías y elucubraciones entran en lo que un amigo mío llamó un especie de "acelerador de partículas", que dan vueltas y vueltas cada vez más rápidas en busca de una explosión de entusiasmo, de un "flash" que ilumine la loca mente del sectario con la luz de la verdad, de una hipótesis que pueda explicar lo inexplicable.
* * *
Todo esto me vino a la mente cuando terminé de leer un escrito que me llegó a las manos, titulado "Domine, ut videan" de la autoría de Paulo Roberto Rosa. El escrito, de 82 páginas, es un "primer borrador para ser corregido, reformulado o aún reestructurado, para lograr los objetivos, para lo que la acción de la gracia no sólo es la parte más importante, o diríamos, lo es todo".
En ese escrito, el autor es levanta y defiende nada menos que la hipótesis de la resurrección de Plinio Correa de Oliveira, fundador de la TFP brasilera y fallecido en octubre de 1995. No olvidemos que además de fundador de esa sociedad civil, Plinio fue el fundador e inspirador de una "familia de almas" que vivía dentro de la TFP primero, y después en al menos dos de las organizaciones que la sucedieron: Los Heraldos del Evangelio y el Instituto Pinio Correa de Oliveira, ambos grupos que aglutinan la mayoría de las peronas que formaban parte de la TFP.
Vale la pena recordar que, previo a su fallecimiento, era moneda corriente especular en el grupo sobre la inmortalidad de Plinio. Se decía que sería llevado con Elías al Paraíso donde, junto con Enoc, esperarían los tres su vuelta al mundo para luchar contra el anti-Cristo. El sustento principal de esta disparatada teoría (hablando claro no es otra cosa), era que la misión o vocación de Plinio era personalísima y no podía ser ejecutada por otro.
El autor rescata esta teoría (entre otras) y conecta varios elementos, desarrollando el tema en estas secciones del trabajo:
I) La doctrina católica sobre milagros de resurrección.
II) Subsidios de profecías particulares.
III) Consideraciones del Señor Dr. Plinio que posibilitan levantar la hipótesis de su resurrección.
IV) El cumplimiento de la vocación del Señor Dr. Plinio.
V) La vía profética del Señor Dr. Plinio y por participación de la TFP.
VI) Reuniones de cuya "arquitectonía" se puede inferir la resurrección del Señor Dr. Plinio.
![]() |
| ¿Será? |
Notemos que, como suelen hacer en sus escritos los miembros de la TFP, el autor pide a los lectores que si encuentran alguna afirmación que se distancie de la Doctrinia Católica, tengan la caridad de informarle para hacer las correcciones pertinentes. Desconozco que correcciones se han sugerido a la fecha a este documento creado para consumo interno del Instituto Plinio Correa de Oliveira en Brasil.
Sí me consta que la hipótesis expuesta no goza aprobación del liderazgo de dicho Instituto, asi como teorías similares sobre la inmortalidad de Plinio no constaban con la aprobación formal del mismo en vida. Los lideres del IPCO, prefieren hablar de una vuelta del "espíritu" de Plinio, y no de su persona física, y ven a ese espíritu inspirando a sus herederos a continuar la misión que él no pudo terminar.
Pero me comentan que dentro del Instituto existe otra corriente (minoritaria pero con cierta influencia) denominada "sebastianista" por uno de los veteranos del movimiento, (en alusión a la creencia difundida en el Portugal del Siglo XVI que el Rey Sebastián no había muerto en la batalla de Alcazar Kibir y volvería a salvar el reino). Estos "sebastianistas" modernos creen en la resurrección física de Plinio, como la única forma en que se pueda completar su misión truncada por la muerte, salvando a la TFP de sus infidelidades primero y fundando el Reino de María después de rápidamente derrotar a la Revolución.
No voy a transcribir acá la totalidad de las 82 páginas. Sólo comparto algunos puntos más salientes:
* En enero 1975 Plinio visita a la Hermana Amalia Aguirre, una mística brasilera, co-fundadora de las Hermanas de Jesús Crucificado. Esta le dice que él moriría, pero no se preocupe que luego resucitaría.
* Un miembro del grupo "con mucho Thau" (ver acá que se entiende por esta palabra) dijo que cuando Plinio muriese, él se quedaría junto a su tumba esperando su resurrección. Según el autor, esa actitud fue muy elogiada por el mismo Plinio.
* Poco antes de su muerte, comentanto el estado de "semi-fidelidad" de los miembros del grupo, comentó con tristeza que sólo si él muriese y resucitase vendría una gracia lo suficientemente potente para convertir a todos.
* Aparentemente Plinio tuvo una vez un sueño. En este sueño él se veía dentro de una tumba del cementerio de la Consolación (no su mausoleo familiar pero otro), oyendo a la gente decir que él habia muerto. Pero estaba vivo, adentro del mausoleo. Mientras Brasil caía en el comunismo, él esperaba. Eventualmente, se restaura la monarquía en Brasil y Plinio sale de su tumba y retoma la lucha donde la había dejado.
* Gran desarrollo se da en el escrito a la vida y profecías de Sor María de Jesús Torres, una monja ecuatoriana, ella misma "muerta cuatro veces y resurrecta tres", según el texto, que habría previsto la aparición de un líder y luchador católico en el futuro.
* Lázaro, Elías, Enoc, y docenas de otras resurrecciones son tratadas también, para crear la "mise-en-scene" necesaria para demostrar que la resurrección de Plinio sería, de hecho, algo no del todo extraordinario en la historia de la relación de Dios con los hombres.
* El tema de la misión profética y única de Plinio, las infidelidades de sus seguidores, la teoría de que Dios los ha puesto a ellos en "agujeros sin salida" o "puentes quemados", asi como el hecho que en sus fracasos los justos imitan el aparente fracaso de Jesucristo (que también resucitó), llenan muchas páginas de este insólito escrito.
* * *
Termino este relato como empecé, recordando las palabras de G.K. Chersterton: "Todo el que haya tenido la desgracia de hablar con gente que se hallara en el corazón o al borde del desequilibrio mental, sabe que su característica más siniestra, es una horrible lucidez para captar el detalle; una facilidad de conectar entre sí dos cosas perdidas en su mapa confuso como un laberinto."
Leer este trabajo es efectivamente meterse en un laberinto. Es un testimonio de esa capacidad de conectar hechos, teorías e hipótesis en un tapiz aparenteme razonable e incuestionable donde destella la locura del autor y los que lo toman en serio. El cuerdo sabe que invertir tiempo en investigar y promulgar esta hipótesis es un disparate. Pero se encuentra con una lista minuciosa de elementos, cada uno verdadero y tal vez hasta explicable y razonable, pero unidos sólo en laberinto mental y vivencial del loco.
Por eso es que Chesterton también dice: "La frase común que se aplica a la insania, desde este punto de vista es errónea. El loco no es el hombre que ha perdido la razón. Loco es el hombre que ha perdido todo, menos la razón."

Comentarios
Publicar un comentario