El pez por la boca muere...

por Alfonso

Durante una reunión con la "Comisión Americana", el 31 de julio de 1989, el Dr. Plinio Correa de Oliveira opina que su misión profética es irremplazable, y la suya será una "presencia actuante" sobre el mundo hasta el fin de los tiempos. Sin esa presencia irremplazabe, el "Reino de María" (como se denominaba en la TFP a su visión del triunfo del Inmaculado Corazón de María y el establecimiento, en consecuencia, de una sociedad católica), no duraría "ni un minuto".

Desde aquel entonces, Plinio ha muerto. Sus seguidores, sean estos Heraldos del Evangelio, o alguna de las muchas organizaciones que se consideran "herederos espirituales" del Fundador, suponen que, cada uno a su manera, continúan la misión profética de Plinio y son, por lo tanto, la forma en la que éste continua actuando desde el más allá.

No soy teólogo ni filósofo, pero estas palabras de Plinio me parecen de mucha soberbia. Para peor, eran dichas a un público sediento de este tipo de comentarios. En la vida interna de la TFP, estas reuniones realizadas en "petit-comité" circulaban más tarde por todo el grupo, siendo comentadas a baja voz y con miradas "enflashadas", reforzadas por nos nunca faltantes "Fenomenal!" 

Se equivoca el lector si cree que alguno osaba cuestionar este tipo de comentario. No olvidemos que NADA de lo dicho por el líder era cuestionable. Aquellos que dudasen de la posibilidad de estos dichos, o eran unos cínicos marginales que no tardaban en alejarse de la organización, o estaban en camino a serlo.

La campana de Plinio ha dejado de tocar, y éste ya ha rendido cuentas a su creador. Espero que Dios haya sido misericordioso con él (como espero lo sea con todos nosotros) y le haya perdonado sus errores, incluyendo la megalomanía que se refleja en el párrafo abajo.

La cacofonía de sus "herederos espirituales" continúa. 

* * *


Profetismo hasta el fin de los tiempos

Publico abajo una foto del texto en el portugués original, y una traducción hecha por mi.

"Pero para ser un alma bourdon [campana], hay que tener cierto espíritu profético, porque, de lo contrario, ¿como se pueden discernir los caminos de Dios? De hecho es necesario que ciertos liderazgos tengan discernimiento de los espíritus para que la sociedad pueda caminar por los caminos del bien. Esto significa que la misión de ser alma bourdon [campana], trae con ella un tal o cual profetismo. Es esto lo que hace el gobierno de los pueblos. Una pregunta clave: ¿y el Reino de María? ¿cómo será el juego de las campanas y de las almas fieles en el Reino de María? El problema es más serio aún si se toma en consideración que, después del pecado de la Revolución, la tentación revolucionaria será proporcionalmente más fuerte, cuan más victoriosa haya sido la Contra-revolución. ¿Quién discernirá las almas campana y guiará proféticamente a los pueblos en esas condiciones? El Reino de María no durará, no digo un año, no digo un día, pero no durará ni un minuto sin ese discernimiento de los espíritus. Estoy seguro de que, sin el profetismo actuando en la tierra hasta el fin de los tiempos, el Reino de María no dura ni un minuto. Si eso es así, si el Reino de María tiene que venir y durar mucho tiempo, yo sólo puedo concluir que mi profetismo tendrá que existir en la tierra hasta el fin de los tiempos.

Cuando yo muera, un discípulo perfecto mío no verá lo que yo veo. Por esa razón no tendré sucesor. Puedo tener discípulos perfectos, pero nunca nadie tendrá la gracia profética que la Providencia quiso otorgarme. Siendo así, soy consciente de que, o no habrá Reino de María, o yo tendré una acción directa, una presencia actuante sobre el mundo hasta el fin de los tiempos".


* * *

Los apologistas a ultranza de Plinio explicarán que la "acción directa" o la "presencia actuante" no debe ser interpretada literalmente, y que es una alegoría que no habla de la supuesta inmortalidad del líder. Probablemente también pregunten que hay contra la doctrina católica en este párrafo...

Yo les pregunto: ¿no sería más apropiado que Plinio hable de la gracia Divina, o la protección de la Virgen como lo necesario para que el famoso "Reino de María" perdure? Lamentablemente, el narcisista siempre se pone en el centro. Tiene que ser él y su profetismo personal, lo que la Providencia "necesita" para actuar.

Que el lector saque sus conclusiones.



Comentarios

  1. Solo necesité leer el primer párrafo para darme cuenta que no tienes dos dedos de frente , puesto que la " presencia actuante " es realmente presente y actuante pero como todo lo que es de Dios es mas una presencia espiritual que física , y es bastante presente y bastante actúante si señor !!!!
    Pero como bue fariseo que no entiende nada por el orgullo que lleva en su corazón , terminas siendo exageradamente estúpido ....
    En un grado mayor y de una diferencia infinita e incomparable , Nuestros Señor mantiene sobre la humanidad una presencia actuante sin propiamente estar físicamente , y así como el todos los santos dejan una presencia actuante en la tierra semejanza de su Maestro

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Steven... Steven... gracias por validar la cerrazón mental de los defensores a ultranza del culto a la personalidad de Plinio. Tu comentario es muy elocuente y servirá para que otros vean como piensan los que no se animan a pensar.

      Borrar
    2. Bueno, bueno... pero de cualquier manera (desculpe se escribo con errores, soy brasileno) bien... de cualquier manera, creo ser un poco temerario decir que "ou não haverá Reino de Maria ou terei uma ação direta". Es ponerse mucho importante frente a las cosas de Dios, es valorizar mucho su accion "direta" e "atuante" e no resaltar la accion de Dios...

      Borrar
  2. Bueno, Alfonso, Maria que no es Dios, tiene una presencia actuante en el mundo que durará hasta el final de los siglos. Y ella tenia consciencia de eso pues dijo "todas las generaciones mi llamarán bienaventurada". Santa Teresita, que no es Dios, dijo que pasará su cielo haciendo bien sobre la tierra. Seria megalomania de Nuestra Señora o de Santa Teresita? O seria una consciencia de la vocación tan grande y especial que tenian? Entonces por que Dr. Plinio no podria tener una misma consciencia de su vocación. Que Ud. no lo crea, alla Ud., pero que juzgue megalomania lo que no entiende, eso si que es un pecado.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Anonymous, nos da un excelente ejemplo de la retórica del "grupo". Como no tiene argumentos para defender a Plinio, apela a los ejemplos; ejemplos que no me extrañaría que no fueran de cosecha propia, sino más bien ejemplos que otro le dio cuando su propia conciencia o la de alguien más le dio la alarma de que algo no andaba bien con esto.

      En primer lugar compara a Plinio con la Virgen. No es de extrañar, porque yo oí a alguno hablar en el "grupo" de Plinio como teniendo una especie de participación en el alma de María, algo parecido a una emanación, aunque no se pretendiese que lo fuera. A cualquier otro católico la comparación le resultaría... incómoda.

      El fragmento del Magníficat que cita no habla de ninguna presencia actuante: es una acción de gracias por lo que Dios ya había hecho en ella, que era patente y objetivo (digamos, estar embarazada siendo virgen no abre paso a mucha subjetividad). Incluso si presta atención, es una voz pasiva. La llamarán bienaventurada. A Mozart muchos siglos después lo seguimos llamando "gran músico" y ello no indica una "presencia actuante", no en el sentido que Plinio le quiere dar acá.

      Le concedo que los santos interceden, pero esa clase de actuación es muy distinta de la que se endilga Plinio aquí. A ningún santo se le ocurriría decir que "habrá otros santos intercesores, pero como yo, ninguno, gracias a Dios". No me imagino a santa Teresita diciendo eso. Por otra parte, no es lo mismo la intercesión de los santos, es decir, alcanzar de Dios gracias para los cristianos en la tierra, que decir que uno tiene el don de ver cosas que ningún otro ve, y por lo tanto el derecho a decidir y elegir sin ser cuestionado.

      Y aún así le concediéramos que le hubiera sido concedida esa clase de profetismo, hay algo que hace mucho ruido, y es la falta de modestia, de pudor espiritual. La Virgen proclamó el Magníficat a solas con su prima, porque esta ya conocía su secreto, no reunió a todas las vecinas de Nazareth en la plaza para decirles. El Padre Pío tenía carismas evidentes, pero rechazaba enérgicamente que la gente lo buscara por curiosidad, para ver sus estigmas, etc. No era falsa modestia: ni la Virgen ni el Padre Pío negaban los dones que Dios les había concedido; pero no se les ocurría congregar multitudes para proclamarlas a diestra y siniestra, como el señor al que se refiere este post.

      Borrar
  3. Maria dijo también que Dios "miró la humildad de su sierva"... e Santa Teresita no dijo que su acción era necesária a la acción de Dios en los acontecimientos... Pero, es normal que los hombres e mujeres valorizem por demás sus hechos e acciones... De fato, "lo que sería de Dios si no fuera nosotros?" (favor leer con ironía lo que se encuentra entre comillas)

    ResponderBorrar
  4. Que la Santísima Virgen haya dicho "miró la humildad de su sierva" solo corrobora el hecho de que se puede afirmar que todas las generaciones la llamarán bien-aventurada y al mismo tiempo ser humilde. Dr. Plinio pudo creer en su acción desde el cielo después de su muerte y al mismo tiempo ser humilde. Como lo pudo también Santa Teresita. Saludos.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. qué humildad podría tener una persona que se autoclasificaba como el "mayor santo de la historia" y decía de sí mismo: "Yo soy La Grandeza"? jajajaja
      Es muy risible todo ésto!
      Querer comparar a un megalómano narcisita con la Madre de Dios y el Magníficat, es haber perdido el sentido de las proporciones!
      Esto es párte de la Filosofía y Teología Culántrica...

      Borrar
  5. "Cuidado, quien toca en mi toca en el orden del universo!" comentó Plinio en una oportunidad... o estaba loco de atar o lo de humildad no era lo suyo...

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Alfonso y Rafael:
      No hace falta ser psicólogo o psiquiatra para sospechar que alguien que afirma ser La Grandeza y que además dice y se piensa INERRANTE (o sea infalible) e INMORTAL (Al menos hasta fundar el Reino de María) sea portador de serios problemas mentales...

      Borrar
  6. Saludos a todos, mi nombre es Rafael (lo siento, no sé cómo cambiar lo de "anónimo").

    Estuve en el grupo en España a finales de los 80 y principios de los 90 y conocí al Dr. Plinio en una visita que él hizo a mi país. Durante esta visita se celebró una reunión en el Parador de Ávila, en un ambiente medieval magnífico.

    Es curioso que mi desconexión del grupo empezara cuando le conocí en persona. Ante una pregunta mía (bastante pueril, he de reconocerlo) él me respondió con una frase corta que me gustó bastante. Pero no debió parecerle suficiente y comenzó a hablar de sí mismo, de heroicas acciones suyas del pasado. Empezó a resonar en mi mente un viejo refrán castellano que mi madre solía decirme cuando yo presumía de algo. "el hombre, para ser hombre, necesita tres partidas: hacer mucho, decir poco y no alabarse en la vida". Creo que no pude ocultar algún gesto de desilusión ante aquel épico relato, ya que él lo interrumpió para preguntarme "¿va todo bien?". Yo contesté que sí, que fenomenal, con falso entusiasmo, para no desentonar con el ambiente general, pero no, no iba todo bien. La semilla de la duda se había plantado, y había sido el propio Dr. Plinio quien, inconscientemente, lo hizo.

    Supongo que mi austera educación emocional de castellano viejo podía entender la admiración o incluso la adulación de los seguidores, pero nunca la autoadulación. Se me empezón a caer el mito y empecé a ser mucho más crítico con lo que leía y escuchaba. Y lo que leo ahora aquí confirma la validez de las enseñanzas de mi madre.

    Un cordial saludo y gracias a Alfonso por mantener este espacio y a todos por compartir sus experiencias.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Yo no soy psicólogo y menos psiquiatra, pero hay quienes opinan que la personalidad de Plinio tenía una fuerte dosis de narcisismo que fue creciendo con la edad y la adulación constante de sus seguidores.

      Todos tenemos nuestros defectos, y Plinio ciertamente tuvo los suyos. A mi ver, eso no empaña las buenas acciones que hizo, sobretodo en el campo de la lucha ideológica en América Latina a fines de los 60 y principios de los 70.

      Lo triste es que él y sus seguidores se embarcaron en un océano de teorías y actitudes soberbias, que eran incompatibles con cualquier defecto. A él mismo le gustaba repetir "bonum ex integra causa malum ex quocumque defectu," y se puso en un pedestal que no admitia error o defecto.

      Su soberbia, su debilidad por la comida que degeneró en obesidad y una diabetes galopante, su debilidad al no querer ordenar el tema de su suseción y otros defectos no serán admitidos JAMAS por los ultra-plinianos que no parecen admitir que "el justo peca siete veces por día."

      En fin... gracias por compartir tu experiencia y es un placer crear este espacio para que suene otra campana que pueda ser oída por aquellos que les interese.

      Borrar
  7. Gracias por tus palabras, Alfonso. Yo tampoco soy psicólogo, y con mi comentario no pretendía emitir ningún juicio sobre la valía del Dr. Plinio. Soy consciente de que juzgar a una persona con base en un dicho de la "sabiduría popular" es, cuanto menos, injusto. Simplemente quería relatar cómo afectó esa forma de proceder, ese aire que yo percibí como "autoboato", en mi forma de sentir y pensar, partiendo de la base de mi educación previa.

    Aún a día de hoy, admiro mucho de lo que hizo y dijo el Dr. Plinio y no puedo dejar de sentir cierta añoranza de lo que no ocurrió, que no es sino que un prometedor movimiento intelectual tradicionalista defendiera de forma efectiva y duradera unos valores que yo admiro. Y esa es, para mí, la gran tragedia: se dejaron de lado el intelecto, el espíritu crítico, en fin, la razón, para caer en manos de la autocomplacencia, aunque eso significara incluso negar la realidad más evidente.

    En otra ocasión, si lo consideran de interés, puedo relatar otra de las "señales de alarma", que marcaron mi escepticismo hacia el grupo. En este caso fue una charla, cuanto menos surrealista, con un miembro del grupo encargado de mi, no sé si llamarlo así, "adoctrinamiento". Dudo si relatarla aquí, ya que no está al nivel de este blog, son simplemente, mis recuerdos.

    Un cordial saludo.

    Rafael

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Tu eres sacerdote por la eternidad: según el orden de Plinio

Eu já nao vivo, é o senhor doutor Plínio que vive em mim.

El minuto heroico