El pez por la boca muere...
por Alfonso Durante una reunión con la "Comisión Americana", el 31 de julio de 1989, el Dr. Plinio Correa de Oliveira opina que su misión profética es irremplazable, y la suya será una "presencia actuante" sobre el mundo hasta el fin de los tiempos. Sin esa presencia irremplazabe, el "Reino de María" (como se denominaba en la TFP a su visión del triunfo del Inmaculado Corazón de María y el establecimiento, en consecuencia, de una sociedad católica), no duraría "ni un minuto". Desde aquel entonces, Plinio ha muerto. Sus seguidores, sean estos Heraldos del Evangelio, o alguna de las muchas organizaciones que se consideran "herederos espirituales" del Fundador, suponen que, cada uno a su manera, continúan la misión profética de Plinio y son, por lo tanto, la forma en la que éste continua actuando desde el más allá. No soy teólogo ni filósofo, pero estas palabras de Plinio me parecen de mucha soberbia. Para peor, eran dichas a un p...