Las Carmelitas Descalzas de Nogoyá
Nogoyá no es una secta fundada al margen de la Iglesia. Es un carmelo de verdad, con constituciones aprobadas por Roma, reja, coro y disciplina del viernes. Por eso está acá. Este blog no se ocupa de lo que el siglo llama secta porque reza distinto o ayuna. Se ocupa de lo que, dentro de la Iglesia, toma la forma de la secta: una superiora que se vuelve única mediadora de Dios, una puerta que no se abre a quien pide salir, un miedo santo usado como cerrojo, y una autoridad —obispo o dicasterio— que no visita, no corta y prefiere la fachada a la oveja. El Carmelo no es eso. Teresa no fundó una cárcel. Pero un convento cerrado, con la priora sin freno y el pastor afuera, puede volverse eso, y en Nogoyá se volvió. La sentencia lo dijo por el delito. Lo que sigue mira el mecanismo, que es el de tantas casas y movimientos que crecen con permiso de la Iglesia y sin el gobierno que la Iglesia debe. No para condenar la clausura. Para no dejar que el abuso se esconda detrás de ella. El mismo ins...