¿Cómo detectar el sectarismo dentro de la Iglesia?
por Juan Bosch
Extraído del libro “Para conocer las sectas”
No se trata aquí de enumerar —con nombres y apellidos— a los grupos de tendencia sectaria de dentro de la Iglesia católica. Sólo aquellos que se han desgajado de ella, abandonándola, constituyen realmente «sectas» de origen católico. Pero no cabe duda de la existencia de movimientos con «espíritu sectario» dentro de la Iglesia, y que el pueblo cristiano intuye porque ha descubierto en ellos los rasgos y las características que con tanta facilidad atribuimos siempre a los demás que están fuera de la Iglesia.
— Hay sectarismo cuando un grupo determinado dentro de la Iglesia se considera «el camino», atribuyéndose todos los valores del evangelio, absolutizando los propios métodos y menospreciando las demás espiritualidades como formas inadecuadas para construir verdaderos y auténticos cristianos.
— Hay sectarismo cuando en un grupo se exalta de tal manera la figura del dirigente o de la persona investida de autoridad suprema —sea el catequista, el presbítero, el obispo, el papa—, que lógicamente se pide y exige la sumisión total, la obediencia ciega y la dejación de los propios criterios. Cuando el súbdito en cada intervención pública, en cualquier discurso emplea el argumento de «autoridad» citando una y mil veces al líder como prueba irrefutable de obediencia y reiterada sumisión. En realidad, ello es signo evidente de servilismo sectario.
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| La influencia destructiva del sectarismo en la Iglesia |
— Hay sectarismo cuando un grupo determinado es de tal manera celoso de su propia autonomía que el amor lógico a la propia institución se envuelve en misterioso secreto; cuando difícilmente se puede saber a ciencia cierta quiénes son sus miembros, cuáles sus leyes y constituciones, la naturaleza de sus métodos, pasos y proceso de integración; cuando no hay acceso directo al líder —arropado, siempre, en un hálito cuasi divino e inaccesible—, y cuando sus actuaciones, economía, literatura interna no tienen transparencia porque pertenecen al mundo exclusivo de los «iniciados».
— Hay sectarismo cuando la autoridad eclesial se ha convertido en autoritarismo apagando por métodos expeditivos y sin diálogo cualquier intento de expresión discordante, toda corriente de opinión, cualquier tipo de crítica interna, así como el intento de diálogo esclarecedor para defenderse de acusaciones veladas o expresas.
— Hay sectarismo cuando ciertos temas teológicos —sean de moral o de dogma— se dictaminan como intocables; cuando el planteamiento mismo de cuestiones que están en la boca de todos: el sacerdocio de la mujer, la reformulación del tema de la «infalibilidad papal», el centralismo creciente de la curia romana en detrimento de las Iglesias locales, el celibato de los sacerdotes... son considerados como desobediencia a la Iglesia, y sus protagonistas invitados a «guardar silencio» o a permanecer en el ostracismo.
— Hay sectarismo cuando algún movimiento, sin romper con la Iglesia, en realidad ya no guarda comunión efectiva con la misma a través del diálogo, de la cooperación diocesana o interdiocesana, y se recluye en «sus asuntos», en «su parcela», sin referencias a los demás.
— Procede con estilo sectario la institución o colectivo que acoge, mima, se desvive por un posible candidato; pero cuando se han desvanecido las esperanzas de integrarle en la institución, o lo abandona si estaba ya integrado en ella, se desentiende de él, lo margina o toma represalias por sus testimonios contrarios a la institución.
Nadie podría negar que estas actitudes están presentes, más o menos, en todas las Iglesias, incluida la católica. Y que están muy lejos del espíritu del evangelio, que juzga a la Iglesia y le invita al arrepentimiento, a la conversión, al cambio de actitud.
Por eso, desde la Iglesia difícilmente se podrá acusar a los «otros» de sectarismo sin hacer al mismo tiempo un acto de humilde confesión. Las actitudes sectarias de algunos grupos y Nuevos Movimientos Religiosos recordarán también a ella el peligro del sectarismo.
Extraído del libro “Para conocer las sectas”, de Juan Bosch. Editorial Verbo Divino, Navarra, 1993, pg. 230 y 231.

Muy BUEN LIBRO. Vaya por delante que, estoy en pleno acuerdo con la síntesis formulada en ítems.
ResponderBorrarSin embargo, es muy recomendable la lectura del libro, puesto que desarrolla en la exposición temática consideraciones IMPORTANTES a saber; una confusión o falta de definición (alude al comienzo) del término JURÍDICO EXACTO para su actuación/intervención en el propio ámbito judicial.
¿Por qué? a mi modesto entender porque se trata de un problema enmarañado, intrincado en una cantidad de "resortes", de mecanismos y funcionamiento complejos, como el ser humano es COMPLEJO; donde existe solapamiento (la "zona gris" del que habla S. Hassan, limbo, vacio legal, etc ... y donde uno puede perderse hasta el infinito en la búsqueda lógica. De ahí que, se exponga desde el campo sociológico las diferentes tipologías y clasificaciones multidisciplinares que se han elaborado y su histórico. Igualmente, la Sociología, como disciplina científica fue DECISIVA, los estudios de Emile Durkheim, sobre todo Max Weber, y s quieren hasta K. Marx (tuvo su importancia a considrar nada desdeñable)
Y es que, como muy bien describe el libro, y en libertad de conciencia como católico que soy, me permito criticar la cierta venalidad de la propia Iglesia; que aunque supiese estar a la "altura" (o interés) del problema con el Ecumenismo, reflejadas la diferentes Constituciones y documentos post-conciliares (Nostrae Aetate, principalmente), debemos recordar que, la Iglesia, es políticamente junto con Irán, las 2 "teocracias políticas" existentes a día de hoy en el s.XXI.(considerando el Estado Vaticano como la Iglesia en uan relación DIRECTA) Perdón pero, con permiso ... hay que tenerlo claro: el funcionamiento interno de la Iglesia no es democrático (está en su perfecto y legítimo DERECHO) sino jerárquico y gradativo, por no decir en ocasiones más piramidal que los propios ejercitos (ordeno- mando, se ejecuta y se acabado). Bueno es aclarar también que, cuando llega a éste último extremo suele utilizar geniales dotes de sutileza, argucia, diplomacia, etc ... No lo hace groseramente , y no en vano su cabeza está situada en el corazón de Italia.
Los argentinos, si mal no me equivoco, tienen un refrán popular (vulgaris): "la culpa no es del chancho, sino del que acaricia al chancho". Después de todo, del chancho no se puede esperar otra cosa que haga chanchadas.
¿Quién aprobado, y ha abierto a la puerta a muchos NMR o "grupo eclesiales"? (del pelaje que sean). Lo siento, pero no podemos soslayar el meollo del asunto y sus responsabilidades.
Juan Bosch tiene un problema muy común en la gente inteligente.
ResponderBorrarHace un análisis muy válido (caracteres de la tendencia sectaria dentro de la Iglesia Católica), pero de ahí comienza una serie de razonamientos en los que usa premisas que extrae de su propia formación y creencias, y que lo van llevando a conclusiones que se van apartando de la cuestión principal. La gente con menor capacidad de relacionar y razonar saca menos conclusiones de sus observaciones y por lo tanto se equivoca menos. Es como el genio francés, que tiene más vuelo que el inglés... pero se equivoca más, y con peores consecuencias.
Mi idea al participar de este blog es más modesta, más "inglesa": desenmascarar charlatanes. Con eso alcanza.
Sus "caracteres de la tendencia sectaria" llevaron a Juan Bosch a decir que un obispo autoritario es sectario, que un dogma intocable es sectario y que el centralismo de la Iglesia Católica es una estructura con tendencia sectaria. Con esos argumentos también hay tendencias sectarias en una empresa con una organización muy estricta, en un partido político con un líder fuerte, en una familia con un padre dominante, etc. Es decir, termina en la misma aporía que menciona Plinio en el artículo publicado por Alfonso el 3 de Diciembre: cuando todo es secta en el fondo nada es secta. La tendencia sectaria no sería otra cosa que la versión humana de la tendencia gregaria de los animales. ¿O acaso el león jefe tolera otra cosa que sumisión total por parte de la manada?
Juan Bosch pretenderá que él sólo defendió el derecho a hablar sobre el sacerdocio de la mujer y que su opinión sobre el tema no viene al caso. Tendría que sincerarse un poco más y admitir que en el fondo él considera sectario a todo aquél que no le de la razón en ese punto. Si quiere mostrar imparcialidad, que aplique sus "caracteres de tendencia sectaria" al progresismo católico. Los resultados lo sorprenderán. Pero está psicológicamente incapacitado de hacerlo, porque su excelente análisis sociológico-psicológico de la tendencia sectaria está teñido por sus propias ideas sobre lo bueno y lo malo, sus simpatías y antipatías.
El artículo de Juan Bosch, por su amplitud y subjetivismo, termina favoreciendo a la tendencia sectaria. Y por supuesto, si algún día lee esta opinión quedará convencido que yo soy obviamente un sectario de la peor calaña.
Ignoro si Juan Bosch es inteligente, charlatán o con problemas de premisas progresistas, modernistas, tradicionalistas, lefebvristas o medio-pensionistas.
ResponderBorrar¿La aporía lanzada por PCO en el post de Alfonso? sí!, es verdadera. En estudios forenses a día de hoy, como pone un participante de un comentario abajo, dejándolo claro: la palabra "secta" de por sí no significa NADA relevante o determinante (fáctico a saber), es su "apellido", adjetivo, epíteto, mote de COERCITIVA (Destructiva) l el que da sentido ... Explicando muy bien sus palabras de dinámica dentro de una empresa, de una familia, de partido político, etc ... O como la persuasión por sí MISMA: NO es mala
¡Y no!, por supuestísimo que NO sr. Anonymous que la tendencia sectaria se reduzca (no sería otra cosa, según vd.) al instinto gregario animal (también, pero no sólo). Solo por poner un ejemplo de las muchas teorías como por ejemplo la Jacob Levy Moreno utilizados en Sociometria principios de interrelación de los seres humanos, y de la espontaneidad creadora personal, del átomo social, la red sociométrica, etc ... o por no hablar ya, de la "transferencia a la proyección inconsciente" de Freud. Vamos a ver, ...
La cuestión puesta y que NADIE puede soslayar, reitero, es que estamos ante una institución que se ha movido, se mueve, y se moverá por INTERÉS (hoy son los gays y la Ecología mañana sabremos, Dios mediante, el qué cosa); que hasta su propia historia documental-fundacional está basada en una farsa (Donatio Constantini), y en falsas decretales para apropiarse terrenalmente de espacios que no le correspondían; eso creo que ya dice mucho y creo que es bastante significativo pero, ... hay gente que gusta el auto-engaño, no ver las realidades, ver los HECHOS cómo son y cómo fueron, su relación, su co-relación; funciona como un "placebo" extraordinario (es comprensible, yo también lo he utilizado en ocasiones), es más fácil, más cómodo, más infantil ¡hombre!. Si estudiamos su Historia (de la Iglesia católica), habido épocas que es de producir SONROJO ( sólo del s.IX hasta pasado el Gran Cisma, de vomitar vaya) y ni digamos todo el asunto del IOR actual. Coja los autores que quiera, ¡ánimo!
Luego, con permiso creo que se debe superar esa visión maniquea (por no decir pueril) de conservas vs. progres interna de la Iglesia, marcarse esa superación de pensamiento, SERÍA COMO SUPERAR el haber pertenecido a instituciones de deriva sectaria y corte totalitario. Está ya muy desgastada y poco elocuente, porque entre otras razones, personalmente no sé QUIÉNES son PEORES: los "progres o los "conservas" (regalo ambos a quien los quiera) y estuve 13 años con "conservas" conste. Pero no explica nada, no hay hermenéutica, no hay ni media neurona aplicada a esa visión (los buenos y lo malos, los indios y los vaqueros, patético).
Me quedo con s. Pablo, sus epístolas estamos primero obligados a obedecer a Dios y a nuestra conciencia antes que a lo hombres. Y como diría s. Agustín por otro lado: ama y haz lo que quieras!!!.
En el primer párrafo, Roberto Vega Díez se refiere a la aporía de "todo es secta / nada es secta" y me atribuye haber dicho que secta "sólo sería" el instinto gregario de los animales, cosa que yo no dije. Mi frase es más larga y es del tipo "Si tal cosa fuera así... entonces "sólo sería"..." De todas maneras rescato su referencia al carácter "destructivo", que prefiero al "coercitivo". ¿Decirle a un chico, en la clase de catecismo, que el que muere en pecado mortal se va al Infierno es coercitivo o destructivo? Si el Sr Vega Diez pasó 13 años en una secta conservadora supongo que la respuesta a esta pregunta será ¡destructivo y por ende, sectario!
ResponderBorrarEn el segundo párrafo descarga una crítica despiadada contra la Iglesia Católica, digna de Lutero o de Voltaire. No sé qué quiere demostrar con eso. Si quiere tener más datos negativos sobre la Iglesia le recomiendo leer la Historia de los Papas de Ludwig von Pastor... que viendo todos los HORRORES que escandalizan al Sr Vega Diez... sacó la conclusión de que era una Institución Divina. Su idea fue que si la Barca de Pedro flota a pesar de estar acribillada de agujeros es porque Dios la sostiene.
En el tercer párrafo el Sr Vega Diez tiene la infantil y generalizada idea de abolir el "maniqueismo" por un decreto propio y ponerse "por encima" de las divisiones entre conservas y progres, indios y vaqueros, buenos y malos. Me hace acordar a esos catedráticos que dicen solemnemente: "...hay una posición A y una posición B; la cátedra tiene la posición superadora C...". O esos que fundan una nueva Asociación diciendo: "... en este rubro hay demasiadas asociaciones; la mía viene superar esa dispersión inutil..." . En los tres casos lo único real es que hay una división más, una posición más y una dispersión más. Llámelo maniqueísmo o poliqueísmo, pero nada se "supera" simplemente porque uno lo diga.
La frase con la que estoy de acuerdo totalmente es la de "...estamos primero obligados a obedecer a Dios y a nuestra conciencia antes que a lo hombres..."
Me parece bien que haya puesto PRIMERO la obediencia a Dios y DESPUÉS a nuestra conciencia, porque la la Ley de Dios es objetiva y la conciencia subjetiva. De lo contrario se corre el riesgo de identificar a Dios con la conciencia.
Buenas tardes, si bien que la Ciencia tiene un "hilo analítico trascendente" (en el sentido que va más allá de los hechos constatadas) NO SUELE (debe) pronunciarse sobre hechos no empíricos, constatables, y por tanto, EVIDENCIABLES (como diría mi "amigo" Mario Bunge) cuando habla del heurístico.
Borrar¿Decirle a un chico si el que muere en pecado mortal se va al Infierno es coercitivo o destructible?, puede serlo DEPENDIENDO CÓMO se lo diga, y no tanto . La persuasión de por sí no es mala, siempre y cuando no afecte a la libertad decisorio motora e pensamiento y acción (voluntad); eso significa COERCITIVO. Con respecto a su apreciación y conclusión de mi persona no voy a entrar, pero le diré que, afortunadamente la formación de una persona termina cuando expira y muere, y así igualmente, afortunadamente es DINÁMICA y REVERSIBLE (progreso/regreso-- evolución/involución).
Le digo, sobre sus apreciaciones y conjeturas a mi respecto: NI CASO. Ahórrese esfuerzo y tiempo
¿Ludwig Von Pastor? jajajaja, ya!, ya!, ya se me suena de dónde y por quién viene esa argumentación esgrimida. Pero escuche amigo Damian (se llama Damian y no Anonymous!!!! ¿qué más de apellidos por favor?) Yendo a lo importante, le diré – inclusive- NOS CONTARON mal esa historia de Ludwig V. Pastor, hasta nos la contaron MAL! querido amigo. Investigue, averigue, indague por sí mismo, ánimo que ahora con Internet el campo, el monte y el mar no tienen puertas ni ventanas!, la Iglesia ni franquea sus archivos documentales tan facilmente, ni "necesita" de nadie para dar el espaldarazo ... Tiene postestad legislativa, ejecutiva y judicial (foro propio) amigo!. Hace y deshace a su antojo.
Empero, admitamos y convengamos que Ludwig V. Pastor llegó a esa conclusión (hay visos de veracidad) ¿Y???;... SO WHAT?
Gracias por equipararme a Lutero y Voltarie. Sin embargo, no me creo equipararme a ellos aunque vd. lo haga. Lamentablemente denota vd. que no ha leído mucho de ellos, o ha leído parcialmente (sus lados siniestros). Grandes pensadores ambos, a los que no llego ni a la planta de los pies.
Gracias igualmente por concordar en alguna frase conmigo. Saludos y le digo, no vaya por el lado personal (típico de donde sé de QUIÉN y de DÓNDE procede su contestación) porque no le voy a responder la próxima. Si le respondo hoy, ha sido porque la he visto recién hoy. Saludos