Keep Sweet
por Alfonso

La serie de cuatro episodios Keep Sweet lanzada en 2021 por Netflix documenta la trayectoria de un tal Warren Jeffs, auto-proclamado profeta de una secta derivada de los mormones, que se distinguía de estos por la práctica de la poligamia, entre otras cosas. De hecho, Warren Jeffs (ahora en la cárcel y aún dirigiendo su secta desde ahi) llegó a tener 72 mujeres, veinti-pico de las cuales eran menores de edad.
Pese a que el aspecto más estridente de esta secta (la poligamia y como "el profeta" disponía sexualmente, para él y sus seguidores, de niñas menores de edad) no tiene mucho que ver con muchas de las "sectas eclesiales" que son el foco principal de este blog, es recomendable ver esta serie ya que muchos ex-miembros de sectas varias reconocerán inmediatamente muchos elementos comunes.
El lo personal, me he sentido muy identificado con dos elementos que son visibles en esta serie:
1. Pese a haber nacido dentro de la secta, y haber sido educados y moldeados desde su más tierna infancia para aceptar todos los preceptos de la misma, algunos miembros nunca terminaron de asimilar por entero "la línea oficial", y tenían dentro de ellos elementos que les permitieron cuestionar primero, y eventualmente liberarse (no sin mucho sufrimiento y sacrificio personal) de su pasado sectario. En última instancia, veo esto como un tributo a la libertad personal, al libre albedrío que Dios nos da; que nos permite a todos ser dueños de última instancia de nuestras decisiones y nuestro camino en la vida.
2. Para estas personas que osan cuestionar los mandamientos de la secta, el papel de la familia (aún familias tan poco cristianas como las derivadas de las uniones "plurales" de esta gente) juega un poderoso papel para dar motivación y un "norte" a los que quieren escapar. Muchas veces, el escape de la secta no hubiera sido posible si un hermano y hermana ya no lo hubiera hecho. Lamentablemente, es también verdad, que la familia también jugana un papel negativo al "anclar" a los miembros de esa familia que pertenecían a la organización, al aumentar el miedo de romper lazos con parientes que seguían fieles a las enseñanzas del "profeta".
Recomendo a todos los que se interesen por estos temas (confieso que muy marginales y un tanto sórdidos) que vean esta serie, y constaten una vez más que hay pocos límites a la megalomanía y el narcisismo cuando se cubren de un manto pseudo-religioso y manipulan las conciencias para el beneficio de un "profeta" que no se equivoca nunca.
Como siempre, son los niños los que sufren más. Por eso estoy seguro que los que abusan de ellos tienen un lugar especial en el infierno si no se arrepienten de sus pecados.
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